Grietas

Todo se agita en esta torre de naipes. En esta torre huesos. 19 de septiembre. Tlatelolco. A unos metros, se derrumba un edificio. Oímos el grito colectivo. Vemos, por la ventana, un muro de polvo. ¿Otra vez tengo dieciséis años? ¿Acaso corro por la escalera? ¿Logro bajar al estacionamiento de un edificio futuro, que aún no existe, en Coyoacán, tan lejos? No se daña. Aquí cerca no hay grito, no hay polvo. Pero sé que las grandes grietas cruzan mi propia columna. La carne de mi ciudad, otra vez herida. De algún modo perverso, regreso a Tlatelolco.
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Cronopoesía, de Iliana Rodríguez Zuleta, se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Basada en una obra en https://ilianarodriguez.wordpress.com.

Victoria vuela

Victoria —ángel de oro, mujer dorada— contempla la avenida. Le pesa ser estatua. De pronto, sus alas se sacuden. Cobran vida. Luces extrañas surcan el oscuro cielo. Victoria vuela. (Allá, lejos, informan que ha temblado.)

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La foto

Por las mañanas, en su estudio en Río de Janeiro, Eduardo Martins revisaba en la Web las fotos de la guerra en Siria. Tomaba su café con leche mientras escogía alguna, la modificaba, le añadía su propio rostro. Comía su pan a la plancha mientras vendía la foto a las agencias. Quizá, después del desayuno, quedaba convencido de que era un héroe: un fotógrafo en Aleppo.

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